Empiezo esta serie de entradas con el vuelo de Barcelona a Tokyo y la llegada a la capital nipona.
Compramos el vuelo con Alitalia, haciendo escala en Roma, pero por un problemita con los descansos reglamentarios de la tripulación nos obligó a cambiar de vuelo por uno de Aeroflot haciendo escala en Moscú. Al principio el cambio nos trastocó un poco, más que nada porqué teníamos el tiempo justo en Japón, pero realmente el cambio de ruta incluso nos hacía llegar 20 minutos antes de lo previsto, y eso de pisar Rusia, aunque fuera solo dese el aeropuerto, nos hacía gracia.